El autor del cuadro censurado por Igualdad: «Estamos entrando en el talibanismo más tonto»

Mundo 01 de diciembre de 2022 Por Editor
Josep Moscardó, creador de la obra que ilustra la etiqueta de un vino que el Ministerio de Irene Montero ha pedido retirar, responde: «Volvemos a los 60». Por Isabel Jimeno

La incredulidad es tal, que prefiere tomárselo con humor, intentar ver hasta «algo divertido» en una petición que quiere considerar «infantil», pues no da crédito a que puede llegar a hacerse realidad. Y es que «si fuese más lejos, sería un problema de base, de que estamos haciendo una regresión brutal de los pensamientos a través de la interpretación de esta gente, que interpreta las cosas que no son la realidad«. Así valora el artista Josep Moscardó (Barcelona, 1953) la carta remitida por el Ministerio de Igualdad, a través del Instituto de las Mujeres, en la que insta a la bodega berciana Almazcara Majara a retirar el cartel publicitario –y cualquier otro elemento– ilustrado por una de sus obras.


La pieza de la polémica, una imagen de «una mujer de espaldas con un bikini con corazones, destacando la parte baja de la espalda y los glúteos«, frente a una playa, alega el departamento de Irene Montero. Para Moscardó y para el bodeguero, Javier Álvarez, por más que lo ven, una »obra de arte«. »He hablado con mi mujer, con mis hijas, con amigos, y nadie ha encontrado lo que ve esta señora«, reflexiona el pintor, quien ve la carta de Igualdad «fuera de margen», a la vez que «peligroso» y amparado en una «incompresible» explicación.

 
«Volvemos a los años 60», cuando el bikini estaba prohibido, recuerda. «Estamos entrando en el talibanismo más tonto», reflexiona «preocupado» Moscardó, para quien «nadie se merece una opinión tan infantil». Es un «volver atrás», lamenta el artista, quien señala que «lo natural» es el desnudo. Él ha pintado muchos, también con trajes de baño en la playa de su querida Cadaqués, y «nunca, nunca» ni por la obra que ahora ha despertado la polémica ni por otras ha recibido críticas similares. Lo que tiene claro es que «en absoluto» se va a ver influenciado a futuro por esta petición de Igualdad y si este miércoles hubiese tenido una camiseta con su cuadro, se la hubiese puesto para salir a la calle.

«Imagínate las tiendas de lencería...»
«Me sorprende que no haya filtro para mesurar las cosas», afirma. «El Ministerio tiene que tener un poco más de filtro porque quedan fatal«, espeta Moscardó, para quien que llegue a hacerse realidad el requerimiento de retirada »sería tener que preocuparnos«. Llama a darse una vuelta por los escaparates. «Imagínate Intimissimi, las tiendas de lencería», ejemplifica, a la vez que echa un vistazo imaginario a las esculturas en la calle, en «tres dimensiones», los museos....

«Si nos tienen que quitar la etiqueta, tienen que cerrar el Museo del Prado«, señala el bodeguero, todavía »en shock« tras recibir la carta de Igualdad. »Nos parece increíble que un ministerio pueda ver en una cuadro que lleva doce años en el mercado lo que dice que ven. Nos preocupa, que va sexualidad en una obra de arte«, lamenta Javier Álvarez, quien recuerda que la etiqueta de su vino Divino Corazón lleva desde 2009 comercializándose y desde hace cuatro años ilustra el cartel que indica donde está su bodega en la localidad leonesa de Molinaseca, en pleno Camino de Santiago y con miles de peregrinos pasando cada año. Con playa fluvial, incluso, por lo que el dibujo es alusivo, señala.

Cree que la petición llegada desde el departamento de Irene Montero «hace un daño tremendo a la causa». «Hace flaco favor a la igualdad», considera Álvarez, quien apunta que otras etiquetas, en las que siempre trata de mezclar «el mundo del vino y el arte», tiene el torso de un hombre sin camisa y con unas alas. «Todas» pensadas «con muchísimo respeto».

«Lo nuestro es hacer vino», recalca Javier Álvarez. Y rememora que el vino con la etiqueta de la polémica ha estado en numerosos eventos y viaja a los más diversos países. Una de las estrellas de su bodega, que en estos más de doce años ha salido a Panamá, Brasil, Alemania, Holanda, Italia, México... Más de 20.000 botellas elaboradas y ni una queja hasta ahora.

En las redes sociales, desde este martes, numerosos apoyos. Ellos alegarán a la petición del Ministerio y, por el momento, tienen claro que si no les obligan, «no» piensan retirar la imagen. Responderán para que la petición no se haga realidad. «Quien vea lo que dice que ven es el que tiene el problema», subraya Javier Álvarez tras la petición del departamento gubernamental, considerando que «la actividad de la bodega no justifica la cosificación femenina que emana del anuncio, presentando a la mujer como objeto sexual».

Fuente_ ABC

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