La ex supermodelo Linda Evangelista quedó "brutalmente desfigurada" luego de someterse a un tratamiento cosmético: "No me miro al espejo, no soy yo".

General 17 de febrero de 2022 Por Editor
El ícono de la moda rompe el silencio sobre el procedimiento cosmético que dice que la dejó "brutalmente desfigurada" y la batalla para recuperar su vida.

Linda Evangelista, quien fuera una de las supermodelos más fotografiadas del mundo, ha estado viviendo recluida durante casi cinco años. Ahora finalmente está lista para compartir su historia.

Evangelista, de 56 años, rompe el silencio sobre el dolor emocional y físico que ha ensombrecido su vida en los últimos años, después de que se sometiera a CoolSculpting, un popular procedimiento de “congelación de grasa” (criolipólisis) aprobado por la FDA en el 2010 que ha sido promovido como una alternativa no invasiva a la liposucción. La exmodelo afirma que esta técnica la dejó “permanentemente deformada” y “brutalmente desfigurada”.

Evangelista presentó una demanda en septiembre exigiendo a la empresa matriz de CoolSculpting, Zeltiq Aesthetics Inc., $50 millones en daños, alegando que no ha podido trabajar desde que se sometió a siete sesiones de CoolSculpting en el consultorio de un dermatólogo desde agosto de 2015 hasta febrero de 2016.

“Ya no puedo vivir así, escondida y avergonzada. Simplemente no podría vivir más con este dolor. Estoy dispuesta a hablar finalmente”, le revela a revista People entre lágrimas en el artículo de portada de esta semana.

 

Tres meses después de los tratamientos, Evangelista dice que comenzó a notar protuberancias en la barbilla, los muslos y el área del sostén. Las mismas áreas que había querido encoger de repente estaban creciendo. Y endureciendo. Luego se entumecieron.

“Traté de arreglarlo, pensando que estaba haciendo algo mal”, dice Evangelista, por lo que comenzó a hacer dieta y más ejercicio. “Llegué a no comer nada. Pensé que estaba perdiendo la cabeza”. Finalmente, en junio de 2016 acudió a su médico.

“Dejé caer mi bata”, recuerda. “Estaba llorando y dije: ‘No he comido, me muero de hambre. ‘¿Qué estoy haciendo mal?’ " Cuando él le diagnosticó hiperplasia adiposa paradójica (HAP), ella dice: “Yo estaba como, ‘Qué diablos es eso?’ Y me dijo que ninguna cantidad de dieta ni de ejercicio iba a solucionarlo”.

La HAP es un efecto secundario raro que afecta a menos del 1 por ciento de los pacientes de CoolSculpting, donde el proceso de congelación hace que el tejido adiposo afectado se espese y se expanda.

“Los pacientes van a tener algo reducido, y ahora está agrandado. Y el problema con la HAP es que, en algunos casos, es posible que no desaparezca”, dice el Dr. Alan Matarasso, cirujano plástico de la ciudad de Nueva York y profesor de la Escuela de Medicina de Northwell (nunca ha tratado a Evangelista). “En muchas circunstancias, las áreas afectadas ya no son aptas para la liposucción como lo hubieran sido en un inicio.”

En un comunicado, un representante de CoolSculpting declaró que el procedimiento “ha sido bien estudiado con más de 100 publicaciones científicas y más de 11 millones de tratamientos realizados en todo el mundo” y agregó que los efectos secundarios raros, conocidos como HAP, “siguen estando bien documentados en la información de CoolSculpting para pacientes y proveedores de atención médica”.

Evangelista alega que cuando su médico se puso en contacto con CoolSculpting acerca de su HAP, la compañía se ofreció a pagar una liposucción con un cirujano elegido por ellos, un especialista que ella dice que afirmaron haber usado antes, para corregir el daño de HAP. Zeltiq se ha negado a comentar sobre las alegaciones específicas de Evangelista, citando el litigio pendiente.

En su demanda, Evangelista añade que “en la víspera” de su liposucción, se le informó que Zeltiq cubriría el procedimiento solo si firmaba un acuerdo de confidencialidad. Ella se negó y se sometió a la primera de dos cirugías de liposucción de cuerpo completo, que dice que pagó, en junio de 2016.

Después de la cirugía, explica Evangelista, tuvo que usar prendas de compresión durante ocho semanas. De lo contrario, “la HAP puede volver”. Lo cual, dice, sucedió, incluso después de una segunda liposucción en julio de 2017. “No fue ni un poco mejor”, dice ella. “Los bultos son protuberantes y duros. Si camino sin faja con un vestido, tendré rozaduras hasta el punto de casi sangrar. Porque no es un roce de grasa blanda, sino de grasa dura”.

Ella dice que su postura también se ha visto afectada porque ya no puede “poner los brazos planos a los lados. No creo que los diseñadores quieran vestirme así”.

Gran parte de la historia de Evangelista se trata ahora de recuperar su confianza y sentido de sí misma. “¿Por qué sentimos la necesidad de hacer estas cosas (a nuestros cuerpos)? Siempre supe que envejecería. Y sé que hay cosas por las que pasa un cuerpo. Pero simplemente no pensé que me vería así”, se lamenta sobre las protuberancias y siente que ha perdido su identidad. “No me reconozco físicamente, pero tampoco me reconozco como persona. ‘Ella’ (se refiere a Linda Evangelista, la supermodelo) se fue”.

Y aunque lucha a diario por recuperar lo perdido, tiene una cosa clara: “No me voy a esconder más”.

Fuente: el universo

Editor

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