OPINIÓN: Seguridad ciudadana en épocas de pandemia. Por Walter Mamani

General 10 de febrero de 2022 Por Editor

En los últimos años la seguridad se ha colocado entre las cuestiones de mayor preocupación de todas las sociedades en general, y pese a que esta lamentable pandemia que se ha cobrado miles de vidas puede haber ocupado el primer lugar en las agendas políticas, la sociedad en su conjunto contina exigiendo que no se descuide la seguridad que permita el libre y normal desarrollo de todos los derechos.

La pandemia además de los problemas lógicos relacionados a la salud de las personas, ha debilitado y afectado otros aspectos fundamentales para la vida de los ciudadanos, tales como la economía y educación. Y como un efecto dominó las problemáticas económicas, la falta de empleo, la perdida de fuentes laborales a consecuencia del cierre de negocios y empresas, han provocado el incremento de la actividad delictiva. 

Ante esta nueva realidad mundial resulta más necesario que nunca realizar en forma definitiva el cambio de paradigma respecto al abordaje de la inseguridad.

El constante incremento de las estadísticas delictivas demuestra que ya no son efectivos bajo ningún punto de vista los operativos policiales de saturación, donde se concentra el recurso humano y logístico en zonas denominadas conflictivas guiados por el mayor número de hechos delictivos registrados. Lo único que se logra con estos operativos es el desplazamiento del problema hacia otro lugar, cavando un pozo para tapar otro. Con este tipo de accionar policial basado en planificaciones con fuentes en el viejo paradigma de Seguridad Publica, lo único que se hace es desplazar, lo cual se verá reflejado en las estadísticas de la semana siguiente, y conllevara a que el próximo operativo de saturación policial sea aplicado en esta nueva zona conflictiva, generando un circulo vicioso donde la Policía corre atrás de la delincuencia sin posibilidad alguna de alcanzarla, al igual que cuando un perro intenta morder su cola.

No basta ni sirve absolutamente de nada, nombrar o titular los operativos con terminología relacionada a la seguridad ciudadana, como por ejemplo “OPERATIVO PREVENCION COMUNITARIA” si el operativo recae nuevamente en el simple análisis y la concentración de recurso humano y logístico en los lugares donde se registraron más hechos. Seguramente se prevendrá los delitos en esa zona, la semana siguiente los índices delictivos habrán disminuidos en ese lugar y sin embargo no se podrá considerar que el operativo fue exitoso cuando al ampliar la mirada en las estadísticas generales de la ciudad, se detecte que mientras se prevenía la comisión de delitos en la zona donde se realizaba el operativo, literalmente se liberaban otras donde la presencia policial se veía disminuida a consecuencia de la utilización de recursos en el operativo realizado.

El programa naciones unidas para el desarrollo resignifico este concepto de seguridad y nos entregó lo que es un nuevo paradigma para pensar y abordar el problema de la seguridad, que es el paradigma de la Seguridad Ciudadana. Este paradigma se identifica con otras complejidades, con la dinámica que hacen a la inseguridad de un sujeto, donde se reconoce la necesidad de una seguridad humana, pero a partir de la construcción de una seguridad ambiental, seguridad sanitaria, seguridad económica, seguridad política y seguridad comunitaria. Este paradigma nos impone un nuevo modelo de abordaje donde todas las estrategias deben ser contextualizadas, multidisciplinarias, integrales y esencialmente preventiva.

Definitivamente los profesionales a cargo de la Seguridad deben entender que el fortalecimiento de la ciudadanía y su involucramiento en la problemática, junto a la apertura y responsabilización de las instituciones policiales y judiciales, es la única vía para resolver una problemática compleja, diversa y dinámica como la que nos ocupa. Entendiendo de una vez por todas que este nuevo modelo de tratamiento de la inseguridad, este nuevo paradigma de Seguridad Ciudadana, ha demostrado que supera con creces la visión tradicional que imponía como única opción posible el incremento de número de policías y el endurecimiento de la respuesta penal.

LICENCIADO EN GESTION DE LA SEGURIDAD
WALTER OMAR MAMANI
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Editor

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