OPINIÓN: ¿Mala persona yo? No, solamente pongo límites. Por Álvaro Sierra

General 22 de noviembre de 2021 Por Editor
“Soy buena persona nunca digo no”, “Ay, si digo no soy mala persona”, “Me engaña, pero no digo nada”.

Si cambias, todo a tu alrededor cambia si no, obviamente no habrá cambio que esperar. ¿Por qué confundir ser mala persona a mantenerse firme en unos límites en la relación con otros?

“Es que yo soy así”, “Mejor cedo a todo”, “Él me engaña, pero no digo nada porque yo soy así”.

¿¡Qué estupidez es esta!?  Ese “yo soy así”, es un obstáculo para modificar una conducta, al igual para poner límites. Entiende que somos conductas y conducta es también decir: hoy no voy a ser como acostumbro a ser porque la situación necesita otra respuesta de mi parte. 

“Es que soy buena persona”. No, no eres buena persona, eres tona. Llamo ser tonta al cansancio de hacer lo que no quieres hacer, que solo haces porque tienes el enredo mental: “si digo que no, soy mala persona”. ¡No! No eres buena ni mala, solo no sabes poner límites.

Poner límites no te hace mala persona, no tiene que ver con mala educación, no te hace egoísta, sino con el respeto hacia ti mismo (a).

“Poner límites es la muestra más grande amor hacia ti”.

Los límites son un vinculo afectivo con uno mismo, espacios entre los demás y yo, y entre yo y yo mismo. Tus límites te protegen, tus límites te aman. 

Tus límites te cuidan cuando existen acciones que no puedo o no quiero cumplir. También es magia lo de poder y decidir no querer. Aprende a no querer hacer muchas cosas que no quieres hacer y que no puedes hacer. Se hasta donde me quiero y puedo, así que no me exijo mucho y nadie me falta el respeto, nadie pasa sobre mí. 

“No se trata de poner a esa persona en su sitio, sino ponerte tú, en tu sitio, porque en tu sitio, en tu circulo, en tu mundo no entra la falta de respeto, no entran las personas con conductas desagradables y problemáticas.

Me quiero porque mis límites me permiten vivir mejor.

“Es que ella o él, tienen mucho carácter”. No, solo saben poner límites, saben comunicar lo que quieren o no. Y se enfadan si no les respetan sus límites, y es normal que se enfaden, porque el otro no respeta sus límites. Las relaciones (ya sea solo amistosa o de carácter sexual), se basan en la comunicación, la verbal y no verbal. Para comunicar debo de ser asertivo, jamás pasivo, la comunicación y conducta pasiva, desmoronan la relación. Tengo que ser asertivo para comunicar mis límites, lo que quiero, lo que me gusta, lo que no quiero, lo que no me gusta etc.

Los límites son necesarios, siempre lo serán, son importantes mis límites, los tuyos y los de los demás. Los límites tienen mucho que ver con relacionarnos con los demás. ¿Por qué? Porque tienes claro lo que quieres o no quieres hacer, lo que vas a comunicar. Lo que tolerarías según tus principios y valores. 

Aprender a poner límites se puede desarrollar, así que no te preocupes si no puedes, lo lograras. Poner límites es asertividad pura (en otro momento hablare de la asertividad).

Pongo límites porque defiendo lo mío, pero sé que el otro existe. 

Ve a terapia psicológica para aprender a ser asertivo y así poner límites. El primer paso para ser asertivo y poner límites, es, entendiendo la necesidad de serlo. ¿Para qué ser asertivo, si no entiendes su necesidad? ¿Cierto? Así que ese es el primer paso. Y repito, no te preocupes, la asertividad es una habilidad que se entrena. 

Te digo algo: poner límites y ser asertivo te hace tener una relación mas satisfactoria con tus semejantes, la vida y el mundo. 

¿Y tú, sabes poner límites?

Por Álvaro Sierra.

Estudiante de: psicología

CC: 1006888395

Editor

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