El dueño de Tesla se manifestó en contra del cofundador de Microsoft por su campaña en favor de que la gente se las aplique, en otro nuevo cruce de una larga historia de desencuentros entre dos de los hombres más ricos del mundo
Con apenas 14 años diseñó, construyó y piloteó un avión. Hoy, a sus 33 años, es una de las físicas teóricas más prometedoras de su generación y trabaja para responder una de las preguntas más profundas de la ciencia: cómo funciona realmente el universo.
Victoria de León (22 años) La más joven y única latinoamericana en MIT Innovators Under 35 (Materials Science) y en Forbes 30 Under 30 (Transportation & Aerospace). Desarrolló un tapiz lunar para detectar radiación y prevenir cáncer en astronautas, además de una biotinta UV invisible a partir de crustáceos. Un referente en biomateriales y exploración espacial
Ese joven era Boyan Slat, nacido el 27 de julio de 1994 en los Países Bajos. Lo que comenzó como un proyecto escolar terminó transformándose en una organización internacional con cientos de empleados y tecnologías capaces de retirar miles de toneladas de plástico del mar.
Cómo Santiago Sánchez Rivero pasó de las aulas universitarias a liderar a los ingenieros más experimentados de Europa en una misión radical: cambiar para siempre la forma en que pilotamos un automóvil.
Mientras millones de personas siguen deslizando perfiles en aplicaciones de citas, una nueva generación de emprendedores cree que el modelo está agotado. Su propuesta es radical: menos pantallas, más inteligencia artificial… y muchas más conversaciones reales.
Mientras estaba en clase de historia, Macinley Butson vio cómo las armaduras medievales se superponían para proteger sin perder movimiento. Pensó: ¿Y si usamos esto contra la radiación?
Neeka y Leila Mashouf fundaron Rubi Laboratories con una idea que parecía propia de la ciencia ficción: transformar las emisiones de dióxido de carbono en la materia prima para fabricar textiles. Su innovación ya despertó el interés de la industria y fue reconocida internacionalmente como una de las tecnologías más prometedoras para descarbonizar la moda.
Con apenas 18 años, Carla Acosta García obtuvo un promedio perfecto, fue seleccionada por el prestigioso cardiólogo Valentín Fuster para un exclusivo programa de formación y ahora estudiará Biomedicina en el Karolinska Institutet, la institución vinculada al comité que otorga el Premio Nobel de Medicina. Su historia es un ejemplo de cómo el talento, la disciplina y la perseverancia pueden abrir las puertas de la excelencia científica.