
Estas dos hermanas descubrieron cómo convertir el CO₂ en ropa
Jóvenes Líderes NewsDurante décadas, la industria textil ha dependido principalmente del petróleo y de cultivos intensivos como el algodón para producir fibras. Ambos procesos generan un importante impacto ambiental, ya sea por sus emisiones de carbono, el elevado consumo de agua o el uso de grandes extensiones de tierra.

Frente a ese desafío, las hermanas Neeka y Leila Mashouf, ambas menores de 30 años, decidieron preguntarse si era posible hacer exactamente lo contrario: utilizar el carbono que ya está contaminando la atmósfera como materia prima para fabricar nuevos materiales.
Así nació Rubi Laboratories, una empresa de biotecnología con sede en California que desarrolló un proceso capaz de capturar dióxido de carbono procedente de emisiones industriales y convertirlo, mediante un proceso enzimático, en celulosa, uno de los materiales naturales más abundantes del planeta y ampliamente utilizado para fabricar fibras textiles.
A diferencia de otros procesos industriales, la tecnología de Rubi no depende de cultivos agrícolas ni de derivados del petróleo para producir esa celulosa. En cambio, aprovecha el carbono ya emitido por otras industrias y lo transforma en un recurso útil.
El resultado es una materia prima que puede utilizarse para fabricar telas y otros productos textiles con una huella ambiental potencialmente menor que la de muchos procesos tradicionales.
La propuesta llamó rápidamente la atención del mundo científico y empresarial. En 2025, Neeka y Leila Mashouf fueron distinguidas por la Oficina Europea de Patentes con el premio Young Inventors Prize en la categoría Nature Guardians, un reconocimiento que destaca a jóvenes innovadores cuyas soluciones contribuyen a enfrentar algunos de los mayores desafíos ambientales del planeta.
Aunque la tecnología aún continúa ampliando su escala de producción, ya ha sido presentada junto a marcas del sector textil para demostrar que es posible fabricar materiales utilizando carbono capturado en lugar de depender exclusivamente de recursos fósiles o agrícolas.
La importancia del proyecto trasciende el mundo de la moda. La fabricación de textiles representa una parte significativa de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Si tecnologías como la desarrollada por Rubi Laboratories logran escalar industrialmente, podrían contribuir a reducir la dependencia de materias primas tradicionales y abrir una nueva etapa para la producción de materiales sostenibles.
La historia de Neeka y Leila Mashouf demuestra cómo la biotecnología puede cambiar la forma en que entendemos los residuos. Lo que durante décadas fue considerado simplemente contaminación puede convertirse, gracias a la innovación, en el punto de partida para fabricar productos con valor agregado.
Más que crear una nueva tela, estas dos jóvenes científicas están proponiendo una nueva manera de pensar la economía: una en la que el carbono deje de ser únicamente un problema para convertirse también en parte de la solución.
Fuentes consultadas
- Oficina Europea de Patentes (EPO). Young Inventors Prize 2025 – Nature Guardians: Neeka & Leila Mashouf. https://www.epo.org/en/news-events/press-centre/press-release/2025/1360230
- Rubi Laboratories. Información sobre la tecnología y el proceso de conversión de CO₂ en celulosa. https://www.rubilabs.com/


Cucarachas vivas a control remoto: La apuesta de científicos jóvenes para salvar vidas en zonas de desastre.

La joven fotógrafa que creó un negocio único tras descubrir cómo se veían las cenizas de su padre fallecido en microscopio

Sabrina González Pasterski: la científica que construyó un avión a los 14 años y hoy intenta descifrar el "código fuente" del universo

Mexicana de 22 años inventó tecnología para prevenir el cáncer en astronautas y es la única latinoamericana en JÓVENES DEL MIT Innovators

Boyan Slat: el joven que decidió limpiar los océanos cuando todos decían que era imposible

Uruguayo, 23 años y un plano bajo el brazo: El joven que sedujo al cerebro de McLaren para reinventar los hypercars

Tienen 22 años y crearon el "anti-Tinder": la nueva generación de citas para volver a enamorarse cara a cara

El escudo de cobre: Cómo una adolescente revolucionó la protección en la radioterapia contra el cáncer de mama


