Con apenas 18 años, Carla Acosta García obtuvo un promedio perfecto, fue seleccionada por el prestigioso cardiólogo Valentín Fuster para un exclusivo programa de formación y ahora estudiará Biomedicina en el Karolinska Institutet, la institución vinculada al comité que otorga el Premio Nobel de Medicina. Su historia es un ejemplo de cómo el talento, la disciplina y la perseverancia pueden abrir las puertas de la excelencia científica.