
Joven Brasileño de 16 Años Gana Reconocimiento Internacional con IA para Combatir el Calor Urbano
La herramienta utiliza Inteligencia Artificial para procesar datos satelitales de acceso abierto y analizar variables ambientales cruciales
Un giro cultural que está cambiando las aulas
11/02/2026
EditorEn los pasillos de muchas universidades de Estados Unidos y otras partes del mundo está sucediendo algo llamativo: cada vez es más común que estudiantes opten por no acabar los libros que se les asignan o simplemente eviten lecturas prolongadas. Lo que hace quince años era normal —leer varias obras completas por semestre— hoy se siente como un ejercicio exótico.

El profesor Jonathan Malesic, de la Universidad Metodista del Sur, cuenta que hace más de una década podía pedir nueve libros completos en su curso sin que los alumnos se quejaran demasiado. Hoy, confiesa, ni siquiera asigna un libro entero desde hace años porque la respuesta de los estudiantes y su capacidad de concentración han cambiado drásticamente.
La lectura ya no es una prioridad —ni en la universidad ni en la vida profesional
No se trata sólo de pereza o falta de hábito. Según Malesic, la forma en que la sociedad valora el trabajo intelectual ha evolucionado: las universidades enfatizan cada vez más la empleabilidad práctica, y la cultura digital promueve resultados inmediatos. En este panorama, dedicar horas a leer novelas, ensayos o textos filosóficos parece poco rentable frente a otras habilidades que, supuestamente, “paguen mejor” o se aprendan más rápido con herramientas tecnológicas.
La inteligencia artificial, los resúmenes instantáneos y la lectura de fragmentos en redes sociales han redefinido qué es “eficiencia” en el estudio. En videos breves y gurús de productividad, los trabajos intelectuales aparecen como algo opcional, cuando no irrelevante. ¿Para qué invertir tiempo en entender una idea compleja cuando hay atajos que prometen resultados rápidos?
La cultura de la inmediatez contra la profundidad
Este fenómeno no es aislado: investigaciones sobre hábitos de lectura muestran tendencias similares. Las generaciones más jóvenes, inmersas en pantallas y contenidos fragmentados, tienden a preferir textos cortos, “snacks” informativos o resúmenes digitales antes que lecturas extensas. En términos técnicos, muchos adultos jóvenes presentan alta alfabetización funcional pero baja motivación para la lectura profunda, un estado que los expertos llaman aliteracia: pueden leer, pero eligen no hacerlo.
Además, la educación previa —desde la escuela primaria hasta la secundaria— ha disminuido la cantidad de obras completas asignadas, favoreciendo ejercicios breves y preparación para pruebas estandarizadas en lugar de inmersiones largas en textos clásicos o complejos.
¿Qué implica este cambio?
Leer profundamente no sólo transmite información: entrena la mente, amplía vocabulario, afina el pensamiento crítico y fortalece la capacidad de empatizar con perspectivas distintas. Perder este hábito podría afectar no sólo el rendimiento académico, sino también la forma en que pensamos y nos comunicamos.
En clase, sin embargo, Malesic ve una luz positiva. Aunque muchos estudiantes huyen de páginas interminables, hay quienes se enganchan cuando se les da la oportunidad de debatir ideas, preguntar y conectar textos con sus experiencias propias. Para él, la lectura resistente no ha muerto; simplemente está esperando una forma nueva de surgir.



La herramienta utiliza Inteligencia Artificial para procesar datos satelitales de acceso abierto y analizar variables ambientales cruciales

🧠 ¡El Escudo Invisible de su Mente! La Clave para un Cerebro Fuerte y Joven

2.000 jóvenes participarán gratuitamente del encuentro, considerado el más influyente para jóvenes en Iberoamérica. La Gran Duquesa María Teresa de Luxemburgo, Laura Gil, Secretaria Adjunta de la OEA y el Presidente de Bimbo, Daniel Servitje son algunas de las personalidades que participarán. El sitio oficial ya habilitó el registro.
Este "pegamento" actúa como un "misil guiado" que viaja por el cuerpo sin soltar el veneno hasta que encuentra la célula cancerosa específica

Mientras la mayoría tarda años en lograrlo, Mónica Ortiz aprobó la oposición a la carrera judicial en solo 18 meses. Disciplina, nervios, estudio intenso y una rutina poco común explican cómo una joven de Almería llegó a ser jueza con apenas 23 años.

Impulsados por los altos costos de la vivienda y el desgaste de la vida urbana, cada vez más jóvenes en España eligen mudarse al campo en busca de tranquilidad, tiempo y una forma distinta de habitar y trabajar, lejos del ritmo acelerado de las grandes ciudades.

La joven canadiense desarrolló un dispositivo liviano y de bajo costo que busca facilitar un tratamiento vital para personas con insuficiencia renal.

Con una idea nacida en el ámbito universitario y llevada a la práctica clínica, Casey Qadir demostró que la innovación también puede surgir de cuestionar lo que siempre se hizo igual. Su taladro médico no solo moderniza una herramienta clave de la neurocirugía, sino que pone en evidencia cómo la tecnología, bien aplicada, puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte en situaciones de emergencia.**

Fall Guard, un sistema de seguridad para el hogar que utiliza inteligencia artificial y análisis de video para detectar caídas en adultos mayores, incluso en condiciones de total oscuridad.

Un giro cultural que está cambiando las aulas

