
La mujer que buscaba a sus padres biológicos y descubrió que su progenitor era su amigo en Facebook
Editor
Tamuna siempre había sentido que había algo oculto en su vida, una sensación inexplicable que la acompañaba desde niña. Pero no fue hasta 2016, al vaciar la casa de su madre adoptiva fallecida, que su intuición se convirtió en un hecho. Allí, entre papeles olvidados, encontró un certificado de nacimiento. El documento tenía su nombre, pero la fecha era incorrecta. Algo no cuadraba.
Aquel hallazgo desató una búsqueda que cambiaría su vida para siempre. Como periodista, Tamuna estaba acostumbrada a desenterrar verdades ocultas, pero esta vez la historia no era de otros; era la suya propia. Creó un grupo de Facebook llamado Vedzeb ("Estoy buscando"), con la esperanza de encontrar a sus padres biológicos. Sin embargo, lo que descubrió fue más perturbador: un escándalo de tráfico de bebés en Georgia, donde recién nacidos eran arrebatados de sus madres y vendidos como mercancías.
Una pista inesperada
En el verano de 2023, Tamuna recibió un mensaje anónimo. La persona decía conocer a una mujer que había ocultado un embarazo en 1984, el mismo año en que Tamuna había nacido. El mensaje incluía un nombre, pero encontrar información resultó imposible. Así que hizo lo único que podía: publicar un llamado en Facebook.

En cuestión de horas, una respuesta iluminó el camino. La mujer mencionada era la tía de la persona que le escribía, y aunque pidió que se eliminara el post, aceptó hacerse una prueba de ADN.
Mientras esperaba los resultados, Tamuna decidió enfrentar la verdad. Con el corazón acelerado, marcó el número de la mujer que creía que era su madre biológica. Al otro lado de la línea, la respuesta fue helada.
"¡No he tenido ningún bebé!", gritó la mujer antes de colgar abruptamente.
Tamuna quedó paralizada, pero no se rindió. Cuando llegaron los resultados de ADN confirmando que la mujer era su prima, volvió a llamar. Esta vez, la verdad emergió con dolorosa claridad: aquella mujer era, en efecto, su madre.
El hombre entre sus contactos
Finalmente, logró arrancarle un nombre: Gurgen Khorava. El hombre que sería su padre. Sin perder tiempo, Tamuna lo buscó en Facebook. Su sorpresa fue mayúscula cuando descubrió que Gurgen ya estaba entre sus contactos. Había seguido su trabajo como periodista durante años sin imaginar que ella era su hija.

Gurgen no sabía que su breve relación con la madre de Tamuna había resultado en un embarazo. La noticia lo dejó atónito, pero no dudó en invitarla a su casa en Zugdidi.
El encuentro en el umbral
El día del encuentro, Tamuna caminaba hacia la puerta del jardín de Gurgen con una mezcla de temor y expectación. El silencio del momento se rompió con un abrazo que parecía contener décadas de emociones reprimidas.
"En cuanto me miró, supo que era su hija", recuerda Tamuna.
Aquella tarde estuvo llena de revelaciones y emociones. Gurgen, un antiguo bailarín del Ballet Estatal de Georgia, mostró su orgullo al saber que las hijas de Tamuna habían heredado su amor por la danza.
Un secreto que duele
A pesar del reencuentro con su padre y la calidez de su nueva familia, una pregunta seguía atormentándola: ¿había sido robada al nacer? Cuando finalmente pudo confrontar a su madre biológica, la respuesta fue devastadora.
"Yo misma te di en adopción", confesó la mujer, añadiendo un último golpe: le exigió que mintiera, que dijera que había sido robada, o su relación terminaría ahí. Tamuna se negó.
"Si miento, traiciono a todas esas madres a las que realmente les arrebataron a sus hijos", dijo.
Aquella conversación marcó el fin del contacto con su madre, pero Tamuna no se arrepiente. En su búsqueda, encontró algo más valioso: una nueva familia, una conexión con sus raíces y, sobre todo, su verdad.
Ahora, con el apoyo de su padre Gurgen, Tamuna planea pasar la Navidad rodeada de su recién descubierta familia, lista para cerrar un capítulo lleno de misterio, dolor y, finalmente, esperanza.
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