El caso de las gemelas que un día dejaron de hablar y terminaron en un hospital psiquiátrico de alta seguridad en Inglaterra

June y Jennifer Gibbons tenían problemas para hablar. Cansadas de que a los demás les costara entenderlas, dejaron de hablar con la gente y esto hizo que sus vidas dieran un vuelco

06/01/2024 BBC

Inspiraron una película, una canción exitosa, se hicieron amigas de uno de los mafiosos más conocidos de Londres y, aunque las hermanas Gibbons podían hablar, durante años solo lo hicieron entre ellas.


 
A sus 19 años, las gemelas June y Jennifer se convirtieron además en las pacientes mujeres más jóvenes de Broadmoor, el hospital psiquiátrico de alta seguridad más famoso de Reino Unido, que albergó a criminales como Charles Bronson y al asesino serial Peter Sutcliffe, apodado el estrangulador de Yorkshire.

Ahora, por primera vez, June –la gemela que aún está viva- le contó su historia a la BBC, con sus propias palabras.

«Teníamos un impedimento del habla. Nuestros padres no podían entender una palabra de lo que decíamos, nadie entendía, así que dejamos de hablar», le dijo al podcast de la BBC, “June: Voice of a Silent Twin” (June: la voz de una gemela silenciosa).


«Luego fuimos ridiculizadas e intimidadas. Era un sentimiento de desesperación, desolación, de vernos decepcionadas por todos, odiadas y de que nos hicieran sentir horrible”.

 

«Era casi como una historia de terror, misterio e intriga, que terminaba en tragedia. Estábamos intentando todas estas cosas para tratar de conseguir ayuda. No sabíamos cómo terminaría».

El silencio
La historia comenzó en Yemen, en 1963, donde nacieron las gemelas. Sus padres eran de Barbados, pero se establecieron en Gales, debido a que el padre de las niñas trabajaba para la Fuerza Aérea Real.

June, que ahora tiene 60 años, cuenta que ambas querían intregrarse a su nueva comunidad rural, donde eran la única familia negra.

«Pensé: ‘Puedo ser normal'», recuerda June. «Pero todo se fue desvaneciendo. Debo haber perdido la confianza, tal vez fue una mirada, un gesto o alguien dijo algo, simplemente me callé. Volví al punto de partida».

El psicólogo Tim Thomas las ayudó. Él recuerda que las gemelas sufrieron acoso, lo que las llevó a volverse «electivamente mudas».

Las hermanas fueron separadas con la intención de que se integraran y pudieran comunicar con los demás.

Una hermana fue trasladada a un internado y la otra permaneció más cerca de su casa, pero June cuenta que dejó de comer y de hablar con la gente durante ese tiempo, por lo que el experimento se abandonó.


Malas compañías
Al finalizar la escuela a los 16 años, las gemelas se sintieron más aisladas que nunca en «su pequeña prisión» de su dormitorio y fue entonces cuando su historia dio un giro.

A los 18 años, las aspirantes a escritoras sentían que la juventud «las estaba pasando de largo», y entonces comenzaron a pasar tiempo con chicos que no eran buena compañía y que conocían de la escuela en Gales. Eso fue finalmente lo que las llevó a acabar en Broadmoor.

«Nos enseñaron a esnifar pegamento, fumar cigarrillos y beber vodka de la botella», recuerda June.

«Las dos estábamos locas, más allá de toda ayuda. Así que de pasar a ser escritoras, comenzamos a destruir la ciudad… a vandalizar lugares”


“Rompíamos ventanas, incendiábamos cosas y decíamos: ‘Ven y agárrame si puedes’. Tratábamos de hacer cosas para intenter buscar ayuda”.

Los diarios de la época reportaron “una ola de crímenes de cinco semanas”, en la que las jóvenes incendiaron una tienda de tractores locales, irrumpieron en una universidad y robaron suministros.

«(La policía) leyó nuestros diarios, y ahí estaba nuestra confesión, así nos agarraron», admite June.

Sus padres, Aubrey y Gloria –a quienes se describe como “encantadores y muy hospitalarios”- no tenían idea de este comportamiento de sus hijas y de los problemas que tenían con la policía.


Rumbo a Broadmoor
Cuando las hermanas (que en ese entonces tenían 19 años) estaban en prisión a la espera de un juicio, un psiquiatra las evaluó y recomendó que las trasladasen al Hospital Broadmoor, bajo la Ley de Salud Mental.

“Nos dijo que era un hospital para gente como nosotras, que éramos psicópatas”, recuerda June.

‘No tengo nada malo’, me decía a mí misma, pero entonces el psiquiatra me dijo: ‘Allí hay trabajos que puedes hacer, hay fiestas, discotecas’. Y yo pensé: esto va a ser genial'».

“Estábamos emocionadas de ir a Broadmoor. Éramos muy jóvenes para entender”.


En el juicio, las gemelas aceptaron declararse culpables siguiendo el consejo de su abogado, pero la periodista Marjorie Wallace, que informó sobre su caso, recuerda que se omitió información importante de los diarios de las jóvenes.

Había evidencia de incendio intencional, pero quienes las juzgaron «no sabían que antes de prender fuego, habían comprobado que no hubiera nadie en el edificio», dice Wallace.

Viviendo entre asesinos
June dice que esperaban una sentencia de unos seis meses, pero el juez las internó en la famosa institución Broadmoor por un período indefinido, basándose en informes psiquiátricos.

Fue entonces cuando empezaron a compartir sus días con los criminales más peligrosos de Reino Unido.


«Mi primer novio estuvo allí por robo a mano armada», señala June. «El novio de Jennifer había matado a dos mujeres”.

«Vi al destripador de Yorkshire comiendo una hamburguesa al otro lado del campo y parecía como si me estuviera mirando. Pensé que podía acercarse, así que no lo quise mirar».

June se acuerda también de su encuentro con el conocido mafioso Ronnie Kray. “Vino hacia mi mesa, me tomó la mano y la besó diciendo: ‘Hola June, he estado escuchando cosas sobre ti’. Solíamos recibir tarjetas de Navidad y de cumpleaños de Ronnie”.

El pedófilo expresentador de TV Jimmy Savile fue contratado para presidir un grupo de trabajo para apuntalar las labores que se hacían en Broadmoor, y le entregaron su propio juego de llaves.


June no recuerda su encuentro con Savile, de quien se supo más tarde que fue uno de los delincuentes sexuales más prolíficos de Reino Unido, pero Marjorie Wallace sí.

«Vino a nuestra mesa, miró a las dos chicas, señaló y le dijo a June ‘Te tendré a ti primero’ y luego a Jennifer ‘Serás la segunda'», dice.

«June y Jennifer me miraron asombradas y dijeron: ‘y pensaban que éramos nosotras las locas'».

Mientras estaban encerradas, las gemelas continuaron escribiendo tanto ficción como poesía.


Adiós a una hermana
Tras años de correspondencia con el Ministerio del Interior, las gemelas fueron finalmente trasladadas a un hospital de menor seguridad en 1993, 11 años después de que ingresaran en Broadmoor.

Pero hubo un giro trágico para las hermanas durante su traslado.

June pensó que su hermana estaba bromeando cuando le dijo “Creo que me voy a morir pronto”. “Cuando nos subíamos al minibus, Jennifer me dijo: ‘Al menos estamos fuera de Broadmoor’”, recuerda June.

«Habíamos planeado seguir hablando con la gente y esta vez no debíamos pelear, discutir ni hacer lío. Seguimos diciéndonos ‘seamos felices'».


Pero cuando llegaron a la clínica Caswell en Bridgend, la psiquiatra Tegwyn Williams notó que Jennifer estaba enferma y pronto comenzó a empeorar.

«Sabíamos desde el principio que no se trataba de una condición psiquiátrica, pero los médicos tampoco sabían cuál era el problema», dice June.

«No podían entenderlo… esta joven que varias horas antes había estado aparentemente tan bien se estaba muriendo lentamente frente a sus ojos y no podían entender por qué».

Una investigación posterior encontró que Jennifer murió por causas naturales debido a una miocarditis aguda, una inflamación del músculo cardíaco.


Canciones, libros y películas
En 1994, la gemela sobreviviente, June, fue liberada después de casi 13 años de estar encerrada. Pero ella aún siente el impacto profundo que le dejó su experiencia en las instituciones por las que pasó.

«Día por medio pienso en Broadmoor y cuando pienso en Broadmoor, pienso en Jennifer», dice.

«Ella todavía está conmigo después de 30 años. Cada mañana creo que estoy en Broadmoor, me despierto por la mañana, escucho el tintineo de las llaves, todavía está conmigo hasta el día de hoy».

June ha continuado escribiendo, mientras que otros escribieron sobre su historia.


“Tsunami”, la canción de la banda de rock galesa “Manic Street Preachers” que fue un éxito y estuvo entre los 20 temas principales de 1999, se inspiró en las hermanas. Y Marjorie Wallace escribió un libro basado en sus experiencias llamado “The Silent Twins”. En 2022 se realizó un largometraje sobre su historia.

June planea publicar más de sus escritos, incluida la poesía inspirada por su hermana durante algunos de sus momentos más difíciles.

«Todos los días me despierto y me digo, un día más para mí y un día más para mi hermana», dice «Vivo para ella. Lo que veo y hago, ella también lo hace».

*Con información de Beccy Leach and Jessica Gunasekara, de la BBC.

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