OPINIÓN: UNA MIRADA DIFERENTE SOBRE LA LUCHA CONTRA EL NARCOTRÁFICO, Por Walter Mamani

General 11 de noviembre de 2021 Por Editor
El narcotráfico es sin lugar a dudas una de las principales problemáticas que influyen directamente en la seguridad de una sociedad.

Hoy en día, ninguna ciudad del mundo es ajena a este fenómeno, y derivado de este flagelo que afecta a la comunidad mundial, surge el consumo de drogas ilegales.

El tráfico y la venta de estupefacientes en su conjunto es una actividad ilegal de gran rentabilidad y mas redituable económicamente que muchas otras actividades ilícitas. Es por ello que este negocio se expande rápidamente y cada vez más delincuentes se dedican o incursionan en la venta de drogas en sus distintos niveles y formas. Como todo negocio, independientemente de su ilegalidad, es regulado y se mueve bajo las reglas generales y aplicables a todo comercio; por supuesto nos referimos a las variables “oferta y demanda”.

La oferta y la demanda impacta directamente en el precio del producto comercializado, y esto deriva en la mayor o menor rentabilidad de la actividad comercial ya que tiene injerencia directa  sobre las ganancias.

 En la venta de Drogas, la demanda son los consumidores, y debe entenderse que no son solos los jóvenes que lamentablemente podemos encontrar en muchas esquinas de nuestros barrios, muchos de estos afectados por la adicción de manera tal que viven en estado de indigencia y bajo los efectos de las sustancias que consumen la mayor parte del día; forman parte de la demanda toda persona que consume alguna sustancia estupefaciente, independientemente de su condición social,  poder adquisitivo, tipo de sustancia, cantidad o frecuencia de consumo. La oferta la identificamos con aquel o aquellos delincuentes que comercializan las drogas.

Si Sube la demanda – Sube el precio del producto, si Baja la demanda – Baja el precio  del producto. Lo que nos indica que a mayor cantidad de consumidores (demanda) el negocio de la venta de drogas es más redituable a consecuencia del mayor precio del producto. Que el negocio sea tan redituable  y de tantas ganancias da lugar a que personas que no se  dedicaban a esta actividad, decidan entrar en el mercado.

Visto de esta manera pareciera muy fácil combatir al menos el microtráfico en nuestra ciudad, ya que si no tendríamos adictos, desaparecería la demanda, el precio del producto reduciría drásticamente y aria insostenible el negocio de venta de drogas, o las ganancias serian tan ínfimas que comparadas con los riesgos que acarrea la actividad ilícita, el delincuente se vería obligado a cerrar las bocas de expendio. 

No tener adictos o reducir su nuero al 0 %, es una utopía, pero detener el incremento del número de adictos mediante la prevención y disminuirlo mediante la rehabilitación, si es posible y nos ayudaría a que el negocio de la venta de drogas hoy instalado en todos los barrios de la ciudad, disminuyera considerablemente ante la baja rentabilidad de la actividad.

El estado mediante las políticas públicas, los ministerios y organismos específicos y esencialmente a través de las fuerzas de seguridad, trabaja fuertemente y a mi criterio particular en forma muy efectiva sobre la prevención y represión de las actividades ilícitas como la producción, el tráfico, el acopio,  la distribución y la venta de estupefacientes. Es decir, ataca al narcotraficante en todos sus niveles, secuestra grandes cantidades de sustancias, detienen y logran la condena de cientos de delincuentes, desarticulan organizaciones criminales dedicadas la comercialización de drogas ilícitas y con todo esto obviamente lo que se hace es DISMINUIR la OFERTA.

Al disminuir la oferta y al mantenerse en los mismos niveles la demanda, lo que tenemos es también un incremento del precio, y en consecuencia mayor ganancias para las bocas de expendio de drogas que lograron quedar en funcionamiento pese al esfuerzo del estado y las fuerzas de seguridad. 

Ante la disminución de la oferta provoca un incremento de la demanda ya que ambas variables se encuentran en distinto extremo del sube y baja del grafico anterior. Esto es a consecuencia de que el número de consumidores de drogas ilegales no solo se mantiene, sino que además incrementa en forma exponencial, siendo esto lamentablemente un fenómeno global. 

Podemos ver que la variable precio no solo sube cuando la demanda aumenta, sino que pasa lo mismo cuando la oferta disminuye.

Para exponer estos conceptos en forma mas clara, pensemos esta situación mediante un ejemplo: La Policía logra allanar cinco bocas de expendio de drogas en un barrio de una determinada ciudad, el procedimiento es exitoso ya que logra el secuestro de elementos de prueba y la detención de las personas que comercializaban la sustancia. En este barrio salteño ahora habrá cinco lugares menos donde comprar drogas. Pero qué pasa con los clientes de cada uno de estos negocios ilegales cerrados por la policía? Son todos consumidores que por su adicción necesitaran comprar la droga en algún otro lugar. Seguramente acudirán a otras bocas de expendio de estupefacientes en el mismo barrio o en zonas aledañas. A las nuevas bocas de expendio a la que estos consumidores acudan verán incrementar la demanda pues cinco de sus competidores se encuentran cerrados gracias al accionar policial, que indirectamente coloco a otros vendedores de drogas en una situación de ventaja, dándoles la posibilidad de aumentar el precio, y lógicamente obtener mayor ganancia.

Esto ocurre claramente por que se está trabajando solo sobre la oferta y la variable demanda sigue igual e incluso incrementando. 

El incremento de las ganancias de los narcotraficantes, tiene serias consecuencias no solo sobre el poder adquisitivo de estos, sino que el mayor poderío económico le facilita la adquisición de logística y la contratación de recursos humanos, todo con la finalidad de evadir la justicia. Pero quizás el mayor de los problemas del incremento económico de cualquier organización criminal, es que les da mayor poder de corrupción sobre los organismos estatales e integrantes de las fuerzas de seguridad, e incluso penetrar instituciones para continuar con impunidad desarrollando sus actividades ilícitas.

Esta mas que claro que seria irracional culpar a los jueces y policías que cerraron las cinco bocas de expendio en nuestro ejemplo, por el incremento en las ganancias de otros vendedores. Pero si queda claro que es una consecuencia inevitable si no se trabaja en forma conjunta con disminuir la demanda, mientras el número de consumidores siga incrementando día a día o en el mejor de los casos se mantenga y no disminuya; el negocio de la venta de drogas seguirá proliferándose a consecuencia de la alta rentabilidad del mismo  y de la  grandes ganancias que generan.

El Estado está haciendo su parte, como sociedad debemos reconocerlo, pero está en cada familia en cada ciudadano, el desafío de aportar desde su lugar para disminuir o prevenir que nuestros jóvenes siguán formando parte de esa demanda que lo único que hace es enriquecer a los narcotraficantes y arruinar miles de familias.

Por Walter Omar Mamani, Licenciado en Gest.de Seguridad.

EL PRESENTE ES UN ARTÍCULO DE OPINIÓN Y NO REPRESENTA, NECESARIAMENTE, LA OPINIÓN DEL EDITOR.

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