¿Qué pasa en Afganistán y cómo se explica la ofensiva de los talibanes?

Actualidad 15 de agosto de 2021 Por Editor
En menos de una semana los extremistas se han apoderado de una decena de capitales de provincias y les tomaría solo 90 días tener bajo su control todo el país, según una evaluación de inteligencia de Estados Unidos.

Cerca de 20 años después de la caída del régimen talibán, el grupo ha vuelto a sembrar terror y desplazar a más de 400.000 personas. La situación se agravó tras la decisión de Estados Unidos y la OTAN de retirar a sus tropas del territorio.

La velocidad con la que los talibanes han recuperado control en Afganistán sorprende al propio Gobierno de Estados Unidos. El grupo armado, que fue expulsado del poder tras la invasión de EE. UU. en 2001, en menos de una semana se ha apoderado de alrededor del 65% del territorio afgano y tomaría todo el país en cuestión de 90 días, según una evaluación de la inteligencia de Estados Unidos.

A su paso dejan miles de muertos y desplazados además de centenares de civiles que quedan a merced de los extremistas. El resurgimiento de la fuerza del talibán en Afganistán coincidió con el inicio oficial de la retirada de las tropas extranjeras, el pasado 1 de mayo. Desde entonces lanzaron una gran ofensiva por todo el país.

El Gobierno afgano, incluido el presidente Ashraf Ghani y voceros del Ejército, atribuyen el gran avance de los extremistas a la decisión de retirar a los militares extranjeros del país. La decisión fue tomada durante la Administración del entonces presidente Donald Trump y posteriormente respaldada por el actual mandatario, Joe Biden, quien el martes dijo que no lamenta la medida.

Según Biden, las tropas afganas superan en número a los talibanes y están preparadas para luchar. Pero lo cierto es que el Ejército afgano no ha logrado detener la embestida. El dominio que han demostrado los insurgentes en tierra forzó a las fuerzas gubernamentales a lanzar ataques aéreos en los últimos días en los que, sin embargo, han muerto civiles.

Estados Unidos ha retirado a la mayoría de las tropas excepto las que se quedan para proteger la embajada y el aeropuerto en Kabul. La última fase del repliegue finalizará el 31 de agosto, aunque se espera que sea oficializada el próximo 11 de septiembre. Una fecha significativa al cumplirse exactamente el aniversario número 20 de los históricos atentados en Estados Unidos, que según el Pentágono fueron planeados y dirigidos desde suelo afgano.

Un dominio militar que no estuvo acompañado de un acuerdo de paz fructífero con el Talibán

La guerra más costosa de la historia logró dividir pero no desaparecer al Talibán. Mucho menos su ideología. Los extremistas que gobernaron desde 1996 hasta 2001 buscan retomar un régimen islámico radical con la aplicación de la sharía.

Las mujeres y niñas recibieron parte de las peores vejaciones en medio de las estrictas reglas islamistas que impusieron. Entre ellas, la prohibición de recibir educación, hablar en voz alta en público, transitar fuera de sus hogares sin un pariente de sangre, mostrar cualquier parte de su cuerpo o asomarse a los balcones.

Muchas fueron azotadas o lapidadas por el incumplimiento de cualquiera de sus normas, un horror cotidiano que ahora se teme vuelva a extenderse con el resurgimiento armado de los insurgentes.

Pero el grupo también cuenta con una rama política que mantuvo las negociaciones de paz con Occidente. En febrero de 2020, EE.UU. y sus aliados de la OTAN firmaron un acuerdo en su momento declarado “histórico” en el que pactaron el retiro de sus tropas si los radicales islamistas se aferraban a este.

Entre las condiciones, que el Talibán aceptara sentarse en una mesa de negociación con el Gobierno afgano, algo que no ha ocurrido. El Departamento de Estado de EE. UU. admitió el 10 de agosto que la actual ola de violencia incumple el acuerdo de paz.

"Ciertamente, los niveles de violencia no parecen coherentes con lo que prometieron los talibanes en ese acuerdo", reconoció el vocero del Departamento de Estado, Ned Price.

La guerra en Afganistán ha demostrado que la presencia militar no garantiza la paz y muchos cuestionan a Estados Unidos por no impulsar un acuerdo fructífero con el Talibán cuando las tropas extranjeras dominaban el territorio.

“Nadie espera que Estados Unidos esté en Afganistán a perpetuidad. Pero esta terrible situación, hasta cierto punto, proviene de un ridículo acuerdo de salida (no de paz) con los talibanes en 2020”, apuntó el escritor Kabir Taneja, autor del libro 'El peligro de ISIS'.

El control total de los talibanes será cuestión de días, según las propias agencias de inteligencia de Estados Unidos. Tras violar el convenio firmado hace un año, tampoco es previsible que el grupo tema a la última advertencia de Washington: no reconocer al Talibán como gobierno si toma el poder a la fuerza.

Con Reuters y AP

Editor

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